La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Madrid ha presentado las Ayudas AECC 2025, una convocatoria que impulsa algunos de los proyectos más prometedores en investigación oncológica de la Comunidad de Madrid y contribuye al objetivo de superar el 70 % de supervivencia en cáncer para el año 2030. Entre los beneficiarios de esta edición destacan dos investigadores predoctorales del Instituto de Investigaciones Biomédicas Sols-Morreale (IIBM), CSIC-UAM, así como dos estudiantes de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) que realizarán sus prácticas de verano en el centro gracias a estas ayudas.
Dos de las ayudas concedidas corresponden a las Ayudas Predoctorales AECC Madrid 2025, obtenidas por Carlos Amenábar y Thomas Glynn para desarrollar sus tesis doctorales en los grupos dirigidos por Wolfgang Link y Jùlia Baguña, respectivamente. Además, dos estudiantes de la UAM han recibido ayudas de prácticas de verano y se incorporarán en julio al grupo de Cristina Rodríguez-Antona.
Carlos Amenábar desarrolla su tesis doctoral con el proyecto “Nuevas vías de señalización celular en el estudio contra el melanoma”. Su trabajo se centra en el estudio de dos proteínas, TRIB2 y TRIB3, que desempeñan un papel clave en la progresión del melanoma y en la resistencia a los tratamientos. Mediante técnicas avanzadas de biología molecular y edición genética, el proyecto pretende comprender mejor los mecanismos que impulsan la agresividad de este tumor e identificar nuevas dianas terapéuticas. Los resultados podrían contribuir al desarrollo de tratamientos combinados más eficaces y mejorar la supervivencia de los pacientes con melanoma.
Thomas Glynn desarrolla su tesis doctoral con el proyecto “RadioSomes: Aprovechamiento de la comunicación del cáncer para la radioterapia de alta precisión en el cáncer de páncreas”. Esta investigación propone una estrategia innovadora basada en vesículas extracelulares capaces de transportar radioisótopos directamente al tumor. El objetivo es mejorar la precisión de la radioterapia en el adenocarcinoma ductal pancreático, uno de los cánceres con peor pronóstico y con una supervivencia a cinco años inferior al 5 %. Este enfoque podría abrir nuevas vías para el tratamiento de una enfermedad para la que siguen existiendo muy pocas opciones terapéuticas eficaces.

La AECC ha concedido también dos ayudas de prácticas de verano a Gala Álvarez y Héctor Rojas, estudiantes del Grado en Bioquímica de la UAM que cursan cuarto y tercer curso, respectivamente. Ambos se incorporarán este verano al laboratorio dirigido por Cristina Rodríguez-Antona para participar en proyectos relacionados con el carcinoma renal.
Durante su estancia, Héctor Rojas investigará los mecanismos de sensibilidad a fármacos dirigidos contra vulnerabilidades metabólicas de este tipo de tumores, mientras que Gala Álvarez estudiará las consecuencias funcionales de la pérdida del cromosoma 14q en el carcinoma renal. Ambos combinarán trabajo experimental en modelos celulares con análisis de datos genómicos, adquiriendo formación tanto en técnicas de laboratorio como en herramientas bioinformáticas.

El IIBM celebra este reconocimiento al talento joven y da la bienvenida a una nueva generación de investigadores que contribuirá a avanzar en el conocimiento del cáncer y en el desarrollo de nuevas estrategias para combatirlo.