Piero Crespo es Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Cantabria (1991). Su tesis, dirigida por Javier león, se centró en el papel de la Apolipoproteína E en la patogénesis de la Ateroesclerosis. Siempre interesado por la transducción de señales, en 1992 marchó a los Estados Unidos como becario Fulbright, para unirse al grupo de Silvio Gutkind en los National Institutes of Health (NIH). En esa etapa sus trabajos más significativos fueron la dilucidación del papel de los dímeros beta-gamma en la activación de la ruta Ras-ERK por receptores acoplados a proteínas G y la identificación de Vav como factor de intercambio para las GTPasas Rho. A su vuelta a España, tras ganar la plaza de Científico Titular en 1998, estableció su grupo en el Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB). En 2002 se trasladó a Santander, a la Unidad de Biomedicina del IIB asociada a la Universidad de Cantabria. A lo largo de su carrera ha sido galardonado con los premios: NIDR Director’s Research Award for Scientific Excellence (1995) y el Premio Carlos Blasco de Imaz a la Investigación Oncológica (1997). Su trabajo se centra en el estudio de los mecanismos de regulación de Ras y MAP kinasas, en particular en cómo la localización subcelular y el confinamiento de las señales inciden en las funciones biológicas y bioquímicas de estas proteínas, tanto en contextos fisiológicos como patológicos.